Nuestra Historia

El lujo que puedes vivir, no solo admirar


El origen

Oryos nació de una idea sencilla: hacer posible que cualquiera pueda disfrutar la elegancia y la calidad del oro sin pagar precios inalcanzables.

Durante años, como muchos, pensé que una joya de oro macizo era la única forma de tener algo “verdaderamente valioso”. Pero pronto descubrí que gran parte de su alto costo no provenía solo del oro, sino también de la mano de obra y del valor simbólico que la rodea.

Aun así, la mayoría las guarda más de lo que las usa, por miedo a perderlas o dañarlas.


La historia que lo cambió todo

Mi historia con el oro comenzó con una cadena muy especial: un regalo de mi padre, que había guardado por más de 30 años.

Me gustó tanto que empecé a usarla todos los días, incluso para entrenar.
Un día, al volver del gimnasio, noté que había desaparecido. Busqué por todas partes: bolsillos, maleta, ropa, todo. Incluso madrugué —una de las pocas veces en mi vida— a las cuatro de la mañana para regresar al gimnasio con la esperanza de encontrarla. No tuve suerte.

Días después, mi madre me llamó: la había hallado en la lavadora enredada en una camiseta… pero partida en varios pedazos.
Cuando averigüé el costo de reparación, entendí que incluso una sección mínima tenía un valor altísimo. La arreglé, sí, pero volvió al cajón, igual que antes. Por miedo a perderla, dejé de usarla.


"El lujo no debería ser algo que temes usar, sino algo que disfrutas cada día."


El propósito

De esa experiencia nació Oryos: una marca que ofrece joyas con presencia, brillo y durabilidad, sin el miedo que implica portar un tesoro familiar.

Nuestro oro laminado 18K conserva el tono, la textura y la elegancia del oro macizo, pero con un valor más inteligente: el de poder disfrutar lo que usas, todos los días, sin límites.

ORYOS – EL BRILLO DEL ORO, SIN LÍMITES NI MIEDOS.